Mes: febrero 2014

Lluvia (ven a mi, te nesesito…)

llueve

Me gusta que llueva agua.

Si lloviera ácido sulfúrico no podríamos salir. Ni hacer la tourne al mercado, ni visitar la panadería (si, ahí hacen pan, no lo descongelan) ni pensar en volver a casa a rendirte ante el mejor plato de cuchara. Ese que hiciste ayer.

Por si no lo habéis notado el agua solo moja. Ni mancha ni duele. Con un paraguas y un buen chubasquero todo tiene arreglo. Incluso salir a disfrutar de bares, tabernas y comederos varios. Y de ese ritual al llegar: cierras el paraguas, buscas un rincón donde colocarlo, levantas la vista y saludas al respetable y al señor tabernero, te frotas las manos como queriendo a una vez quitarte el frío y prepararte para lo que viene, un pincho caliente y una copa de vino, y la compañía de gente como tú, aguerrida, valiente, que sabe que el agua es agua y que este tiempo algo incómodo no les va a someter.

Sal, disfruta, comparte y mira como el agua moja las calles y plazas mientras tu disfrutas de un buen rato, acogido en casa ajena pero tan tuya como la otra.

Aquí un maravilloso bolero dedicado a la lluvia por los más grandes: Les Luthiers